Meditar en el mercado

La verdadera práctica gestáltica ocurre en el “mercado” de la vida cotidiana: en el ruido de las relaciones, donde se activa nuestra reactividad. Meditar en el mercado es traer conciencia al instante incómodo: respirar, notar el cuerpo, observar sin juicio y reconocer la emoción y la fantasía que emergen. Ahí se entrena el músculo del darse cuenta, donde la presencia se vuelve gesto. No hace falta un retiro lejano: basta con practicar en el coche, en casa, en la pareja, en lo cotidiano. Estar presentes en lo difícil es la forma más profunda de meditación.

Ser sensible

Nos hemos acostumbrado a relacionarnos como seres traumatizados con capas y capas de protección, pero debajo de todas ellas hay un ser sensible, que nuestra cultura necesita que se despierte

La pareja, ¿un sueño compartido o un tornado de inseguridades?

La pareja, como el grupo de pertenencia más pequeño que existe, necesita también un mito para sostenerse. Un relato que alimente la idea de continuidad y que pueda inscribirse en un “para siempre”.

Terapia de pareja. Pertenencia. Para siempre. Un sueño compartido.