Creencias que influyen en cómo criar a los niños y niñas

Nuestro sistema nervioso organiza de manera preconsciente la respuesta de la persona en función de la "percepción" de peligro —como abandono, rechazo, traición o daño físico o emocional— más que del peligro objetivo.

Las creencias sobre la crianza oscilan entre dos polos: la independencia, heredada de generaciones anteriores, donde los niños debían adaptarse rápido y estar al servicio de la familia, y la dependencia actual, que idealiza la maternidad/paternidad y evita cualquier sufrimiento infantil.
Ambas visiones, al extremo, dificultan el desarrollo: una niega las necesidades emocionales y la otra bloquea la autonomía.