Por qué el trauma es también una fractura en nuestra conexión con el mundo vivo

Formación en Terapia Gestalt - El Olivo Psicoterapia

El trauma no solo deja huellas en nuestra mente, también rompe nuestra conexión con el mundo vivo que nos sostiene. Desde la Gestalt, la ecopsicología y la neurociencia, este artículo propone comprender la naturaleza y los animales como reguladores esenciales de nuestro sistema nervioso. Recuperar el vínculo con el entorno natural puede convertirse en un camino de reparación y seguridad. Porque sanar no consiste únicamente en reparar ell pasado, sino también en volver a sentir que pertenecemos al mundo.

El apego como adaptación al peligro

Nuestro sistema nervioso organiza de manera preconsciente la respuesta de la persona en función de la "percepción" de peligro —como abandono, rechazo, traición o daño físico o emocional— más que del peligro objetivo.

Nuestro sistema nervioso organiza de manera preconsciente la respuesta de la persona en función de la percepción de peligro —como abandono, rechazo, traición, daño físico o emocional— más que del peligro objetivo.

Adolescencia: cuando acompañar importa más que controlar

Taller para padres de adolescentes.

Diana Rubio González. Psicóloga, educadora social y antropóloga. La adolescencia suele ser una de las etapas vitales que más moviliza a las familias. No solo por los cambios visibles en los y las adolescentes, sino porque interpela directamente a madres y padres en su forma de vincularse, poner límites y estar presentes emocionalmente. Muchas familias […]

Creencias que influyen en cómo criar a los niños y niñas

Nuestro sistema nervioso organiza de manera preconsciente la respuesta de la persona en función de la "percepción" de peligro —como abandono, rechazo, traición o daño físico o emocional— más que del peligro objetivo.

Las creencias sobre la crianza oscilan entre dos polos: la independencia, heredada de generaciones anteriores, donde los niños debían adaptarse rápido y estar al servicio de la familia, y la dependencia actual, que idealiza la maternidad/paternidad y evita cualquier sufrimiento infantil.
Ambas visiones, al extremo, dificultan el desarrollo: una niega las necesidades emocionales y la otra bloquea la autonomía.